Pahuatlecos obligan a TransCanada a desarmar antenas de comunicación

LETICIA ÁNIMAS VARGAS

PAHUATLÁN, PUE. – Pobladores de Zoyatla y Montellano en Pahuatlán obligaron a empleados de la empresa italiana Bonatti , subcontratista de Transportadora de Gas Natural de la Huasteca, filial de TransCanada, a desarmar el equipo electrónico y una antena que colocaban sin permiso en territorio de las comunidades nahuas y que permitiría la comunicación entre Tuxpan y Tula donde la canadiense quiere construir el gasoducto del mismo nombre.

Los hechos ocurrieron la tarde de este lunes, luego de que los trabajadores de Bonatti llegaron a colocar los equipos y los indígenas les requirieron que presentaran las licencias para dichas obras, pero no pudieron mostrarlas e intentaron convencerlos de que sería hasta el próximo miércoles cuando las se las mostrarían.

La gente de ambas comunidades nahuas, se empezó a organizar y exigieron a los empleados de Bonatti que desarmaran los aparatos que habían colocado en los armatostes de hierro que hace varios meses instalaron en la parte más alta de la sierra pahuatleca, justo donde nacen los manantiales que abastecen a miles de pobladores de este municipio y a algunos de sus vecinos hidalguenses.

Pahuatlán transcanada antena 2Los inconformes anunciaron que no se moverán del sitio hasta que los trabajadores de la italiana se lleven sus aparatos porque “no cuentan ni contarán con el permiso de la gente para hacer ningún trabajo que tenga que ver con el gasoducto Tuxpan-Tula”.

Pese a la existencia de cuatro Juicios de Amparo promovidos por pobladores de distintas comunidades, en las últimas semanas la empresa TransCanada, de la mano de empleados de SENER y de autoridades municipales, ha iniciado una ofensiva para lograr la instalación de los tubos, pero se han topado con la resistencia de los afectados por el megaproyecto.

Sin embargo no han dudado en echar mano de acciones judiciales para criminalizar la protesta de los pueblos girando citatorios e iniciando carpetas de investigación contra al menos ocho personas originarias de Chila de Juárez en Honey, de donde fueron expulsados por los campesinos el pasado 13 de Agosto cuando llegaron a convencerlos de “negociar” el paso del gasoducto.

Desde Mayo de 2016 la empresa italiana Bonatti irrumpió en comunidades de los estados de Puebla, Veracruz e Hidalgo para iniciar la construcción del ducto por el que se bombeará gas natural y gas LP desde la ciudad de Tuxpan, Veracruz  a Tula, Hidalgo  y cruzará unos 130 municipios de las tres entidades.

Bonatti, construyó para la española Enegas el “Gasoducto Morelos” en el centro de la entidad donde desató el rechazo de pobladores de Tlaxcala, Puebla y Morelos y el encarcelamiento de varios de ellos –como Juan Carlos Flores y la comisariado ejidal de San Felipe Xonacayucan, Enedina Flores Vélez-.

Además, ejecuta en México los gasoductos “Los Ramones” en los estados de Nuevo León y Tamaulipas; El Oro en Sinaloa que hizo para la misma TransCanada y en Chihuahua el Ojignaga-El Encino que hizo para la empresa Ienova.

El Tuxpan-Tula

El gasoducto Tuxpan-Tula tendrá una longitud de 264 kilómetros y un diámetro de 36 pulgadas y, diariamente, correrán por sus entrañas 886 millones de pies cúbicos de gas que se pretenden importar desde el sur de Texas para una termoeléctrica de la CFE, ubicada en Tula.

error: eRROR !!