La leyenda y bondades del chocolate(Ultima parte)

¿Que tal el frío?, me parece que es el clima perfecto para volverse adictos al chocolate caliente, ¿no?, rodeados de nuestra familia, disfrutándolo con una rica pieza de pan de manteca, tradicional de nuestro ¡Huachi!, talvez con nuestros amigos o quizá a solas, para reconfortar el alma.
 
Algo que no eh comentado es, que en realidad la palabra chocolate fue acuñada en la Nueva España por los frailes novo hispanos quienes alteraron la fría y amarga receta de Moctezuma para descubrir una golosina líquida la cual sabia mejor caliente; fue de esta manera como el chocolate comenzó a estar presente en actos civiles y religiosos, así como en las reuniones y la intimidad de los hogares.
 
En la provincia de Chiapas fue tan preciado este brebaje que llegó a ser ingerido por las damas de gran abolengo mientras escuchaban los largos sermones de la misa. – Cuenta Thomas Gage – que esta costumbre causó gran disgusto al obispo hasta hacerlo lanzar la excomunión contra quienes consumieran chocolate durante los actos religiosos. De acuerdo con el viajero de principios del siglo XVII, las mujeres no se amedrentaron y simplemente dejaron de asistir a misa que oficiaba dicho prelado, pero cuando la condena se extendió a todas las iglesias de Chiapas, las insurrectas bebedoras de chocolate fraguaron un plan para envenenar al obispo, valiéndose para ello, precisamente, de una taza con espumoso chocolate. Muerto el ministro, la excomunión fue levantada, y conforme lo relata Gage, del episodio solamente trascendió un mal dicho: “cuidado con el chocolate de Chiapas”.
 
Con el pasar del tiempo el consumo fue disminuyendo y fueron varios los utensilios en los que se servía, como cáscaras de coco montadas en una base de plata, guajes, Talavera, porcelana, etc. también con el tiempo se le fueron agregando algunos otros ingredientes como vainilla, clavo, pimienta negra, anís, almendras, avellanas, etc. Dependiendo del gusto de cada persona.
 
Otro aspecto que en lo particular me asombra es como inició la elaboración de las conocidas tablillas de chocolate, resulta que primero que nada se calentaba la superficie del metate con frecuencia, a fin de formar una pasta compacta y maleable para poder formar pequeñas bolas y pastillas o bien se colocaba en moldes de madera para formar las tablillas.
 
El poder compartir la historia de esta bebida tradicional de México hace que mi corazón se inflame de orgullo. Sé que de ahora en adelante cada vez que estén disfrutando de una exquisita y espumosa taza de chocolate, podrán imaginar los campos luminosos del sol donde Quetzacóatl, descubrió el queacháhuatl. (Árbol del cacao)