Dan 15 días para desalojo en Pahuatlán

La noticia causó inquietud y malestar entre los pobladores pues se niegan a abandonar su patrimonio ante la tardanza y poca claridad respecto a la ayuda gubernamental que recibirían. Los cuestionamientos no se hicieron esperar y aparecieron preguntas vitales como: a qué lugar se irían a vivir, quién y cómo los indemnizará por la pérdida de sus viviendas que tendrán que ser demolidas, las respuestas no fueron claras.
Lo anterior en una reunión realizada este jueves, en la que estuvieron el subsecretario de Gobernación, Joe Hernández Corona, representantes de las dos dependencias encargadas de la prevención de desastres entre ellos Aurelio Fernández, y Rufo Juárez Peñuela, titular de la Dirección de Gobierno, entre otros.
A los vecinos se les dio a conocer el resultado de los estudios realizados por el CENAPRED y el CUPREDER en relación al daño suscitado en octubre de 2007 y la advertencia de lo que significa esta zona de peligro, la advertencia fue contundente: si no se toman medidas para evitar el deslizamiento del talud en unos años Pahuatlán podría desaparecer.
Aurelio Fernández, director del Cupreder, explicó la dinámica histórica del talud a partir de 1947; además, hizo la prospectiva del problema en la que se estima que en los próximos tres años podría seguir el derrumbe, hasta alcanzar las instalaciones de la presidencia municipal, la plaza pública y algunas casas con valor histórico patrimonial.
El experto internacional en geotécnica Enrique Santoyo explicó su propuesta que consiste en iniciar estos trabajos construyendo 30 drenes de alivio para extraer continuamente el agua que se encuentra dentro de la masa de tierra, con lo que se evitaría la presión que provoca los derrumbes.
También añadió que posteriormente será necesario medir el comportamiento del talud para verificar si es necesario realizar obras de anclaje, las cuales son sumamente caras.
A partir del miércoles de la próxima semana los técnicos señalarán los aproximadamente 82 inmuebles que están en zona de riesgo, entre los que se encuentra la presidencia municipal y una escuela, para proceder a su reubicación.

Asimismo, se levantará un padrón para ver la condición socioeconómica de cada una de las familias, dividir las casas habitación, bodegas, comercios y proceder al desalojo necesaria para no poner en riesgo la vida de las familias y encontrar, los caminos de apoyo, en especial en materia de casas habitación.

En el caso de bodegas y comercios se deberá hacer una revisión caso por caso, ya que primero se debe pensar en las familias que no tienen donde vivir y tampoco tienen como sostenerse, ya que recordó que se trata de un fenómeno geológico que afecta a una zona y reconoció que no hay en este momento un fondo real para solventar este tipo de asuntos.

Las medidas anunciadas fueron calificadas por los pobladores como muy radicales, sobre todo, luego de que conocieran que por lo menos desde octubre de 2001, el gobierno estatal había sido alertado del riesgo de un desgajamiento de tierra de la meseta en la que está asentada la cabecera municipal de acuerdo con un estudio de la Facultad de Ingeniería de la UAP, en el que además se proponía la realización de diversas obras para la estabilización de la zona, que nunca se hicieron.

En poder de El Guardián obran las copias fotostáticas del informe técnico denominado “Estudios Ingenieriles en la Ladera Inestable de Pahuatlán de Valle Puebla (Topografía y Mecánica de Suelos)”, realizado en septiembre de 2001, por estudiantes de la UAP que colaboraban en un proyecto de investigación en esta zona de la Sierra Norte de Puebla, junto con personal de Protección Civil del estado y autoridades de ese municipio.