Continuará Ahuazotepec tirando basura en el bosque

2014-10-13 Ahuazotepec, Pue.- Por lo menos durante seis meses más el ayuntamiento de Ahuazotepec seguirá tirando basura a cielo abierto en la entrada al bosque municipal en el barrio Manzanilla, admitió el alcalde Eric Alvarado Bednar, aunque aclaró que la contaminación del lugar es una “herencia de administraciones pasadas”.

El presidente municipal de extracción petista se declaró incapaz de dar una solución inmediata a la demanda de que cierre el basurero debido a que no cuenta con los recursos económicos suficientes para hacer un proyecto que termine con el problema. “He querido cambiarlo de lugar, pero no he podido”, dijo.

De manera enérgica aseguró que “tal vez tengan que pasar unos dos años para terminar con este problema, pero se va a solucionar, porque ya platiqué con una empresa alemana Energi -no me acuerdo bien cómo se llama-, pero en dos años esta empresa va a hacer otro basurero”, para ya no usar el que está en el bosque.

Mientras tanto expresó que la basura la va a seguir depositando en este lugar “unos seis meses, porque en ese tiempo la empresa alemana que le comento ya se va a empezar a hacer cargo de la basura”, aunque no quiso dar más detalles sobre la operación del corporativo en el destino final de los desechos.

Adelantó que en uno de los accesos a la comunidad de San José, existen dos propiedades particulares con la que se agruparán 75 hectáreas “en donde se colocará el nuevo tiradero en donde se va a ser el destino final de los desechos municipales”, pero tampoco quiso dar más datos.

Desde febrero pasado, cuando inició la administración de Alvarado Bednar, miles de kilogramos de basura se acumulan cada semana en el tiradero clandestino que se abrió en el acceso al bosque municipal en el barrio Manzanillas.

En el lugar se tiran vísceras de animales y otros desechos en descomposición. El camino ahora es un largo sendero de bolsas de plástico, botellas, papel higiénico, cartón, desechos de alimentos, cáscaras de fruta, que son revueltas por una familia de pepenadores que busca hacerse de unos pesos rescatando algún material reciclable.

La multicolor y amorfa montonera contrasta con el verde de los pinos y los ocotes que la circundan y el rojo barro del terreno ubicado dentro del polígono del Área Natural Protegida Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa, donde los trabajadores del servicio de limpia de Ahuazotepec, tiran al suelo los desechos de los más de 9 mil 500 pobladores de la demarcación.