Ocultó Gaya que hidroeléctrica afectaría también a Cuetzalan

2016-05-11 Huauchinango, Pue.-Aunque la empresa Hidroeléctricas Gaya, S.A. de C. V. ocultó  a la SEMARNAT el alcance territorial de la generadora de electricidad que pretende instalar en el Río Apulco e incumplió con otros requisitos, la dependencia federal rechazó su manifestación de impacto ambiental debido a que “no acreditó” la publicación de un extracto de su proyecto en un medio de comunicación de amplia circulación en la entidad.

De acuerdo con el resolutivo emitido por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) el 28 de Abril de 2016, la hidroeléctrica que se quiere construir en la parte norte del río Apulco afecta no sólo territorio de Zacapoaxtla, sino el del municipio de Cuetzalan y por lo tanto la empresa debe observar lo establecido tanto en su Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial, como su Esquema de Desarrollo Urbano Sustentable.

Lo anterior, dice la dependencia, se concluyó luego de que ingresó las coordenadas del proyecto al Sistema de Información Geográfica para la Evaluación del Impacto Ambiental y se pudo identificar la incidencia de la hidroeléctrica en ambos municipios.

Además de que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) dejó de lado las afectaciones acumulativas en la zona debido a que la hidroeléctrica se proyecta instalar a sólo 6 kilómetros de la presa de La Soledad que es provechada también por la CFE; así como el hecho de que la obra de toma se ubicaría a sólo 300 metros de la boquilla de la Hidroeléctrica Diego, una de las 4 que pretende hacer Ingenieros Civiles Asociados, en este mismo caudal serrano.

Aunado a esto, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consideró que el estudio es omiso debido a que no se integraron los análisis hidráulicos de las corrientes del Apulco que permitan determinar que “no se afecta su régimen”, ni las solicitudes de permiso de construcción para realizar obras de infraestructura hidráulica, pero las licencias, aclaró, sólo se otorgan cuando la MIA es aprobada.

En la Consulta Técnica de la MIA convocada por SEMARNAT, se especificó, sólo participó una persona que argumentó que lejos de lo que dice la empresa, el proyecto es rechazado por los habitantes de San Juan Tahijtij; que la información sobre las obras que pretende hacer la empresa Gaya es escasa, deficiente e incompleta; además de que se soslayó el hecho de que la construcción se quiere hacer en un territorio habitado por indígenas nahuas y por lo tanto deben ser consultados de manera previa, libre e informada y en su idioma, como lo establece el Convenio 169 de la OIT que tiene rango constitucional.

No obstante lo anterior, la SEMARNAT decidió negar por segunda ocasión la autorización para el proyecto Hidroeléctrica Gaya por una cuestión de forma y no de fondo: debido a que no probó haber publicado una síntesis del mismo en un periódico de “amplia circulación” en el estado, en el periodo que indica la fracción I del artículo 34 de la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.